El motivo de esta nueva entrada en el blog fue cuando leí un titular que andaba circulando en los diversos medios de comunicación internacionales y lo confirmé cuando lo escuché en CNN en español. La NBER – Oficina Nacional de Investigación Económica (National Bureau of Economic Research) anunció el día ayer que Estados Unidos ya se encuentra en recesión, y no solamente que ya está en recesión, sino que ésta empezó el pasado diciembre, ya casi 12 meses de recesión. Según la NBER, este anunció fue debido principalmente a la caída de 1.2 millones de empleos en lo que va del año en el país del norte. La tasa de desempleo llegó al 6.5%, su máximo nivel desde 1994.
Desde mi entrada del 16 de marzo del 2008 titulada “¿Crisis latinoamericana a la vista?” ya hablaba de crisis norteamericana, tal vez no fue muy técnico calificarla ya desde ese entonces como “crisis”, para ese entonces se me hubiera tildado de pesimista. Aparte de eso, ahora me toca preguntar, ¿cómo afectará realmente a América Latina?
Dicen que el Perú está preparado para afrontar la crisis, que se tiene numerosas fortalezas para contrarrestar la inminente crisis. Por ejemplo, nuestra deuda no es significativa, tenemos reservas internacionales como para hacer frente a las obligaciones de corto plazo, nuestro producto bruto interno tiene proyecciones de un crecimiento sostenido. Por otro lado, contamos con buenas estrategias comerciales, pues más del 30% de nuestras exportaciones tenían como destino Estados Unidos, ahora y gracias al Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico – APEC, realizado en Lima, tenemos diversos acuerdos para la firma de los Tratados de Libre Comercio, por ejemplo con la gran economía China.
Es cierto, estamos en un contexto diferente, donde nos encontramos en una mejor situación económica, muy por encima del promedio latinoamericano; pero también estamos ante una crisis financiera nunca antes vista.